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La vagina es un órgano protector de sí mismo y de los órganos genitales situados más arriba, por lo tanto, para comprender mejor el proceso de infección de ésta, debemos detenernos para analizar los factores de protección de la misma.
¿Cuáles son los factores de protección de la vagina?
Cuatro son los factores de protección vaginal:
 | La normal producción hormonal del ovario. La importancia decisiva la tienen los estrógenos (hormona folicular). Si la vagina no recibe bastantes estrógenos, el epitelio vaginal no alcanzará el suficiente grosor y las células no contendrán suficiente glicógeno.
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 | El glicógeno. Esta sustancia del epitelio vaginal está formada del azúcar fermentativo (maltosa y dextrosa). De las capas superficiales del epitelio vaginal, muy ricas en glicógeno, se desprenden constantemente células, en cantidades diferentes, que caen a la luz de la vagina. En la fase luteínica (efecto de la progesterona) se produce una descamación celular especialmente masiva. Las células epiteliales descamadas se descomponen en fragmentos, que se disuelven lentamente (citólisis). En la citólisis es posible que sean puestos en libertad fermentos propios de las células, que transforman en azúcar el glicógeno contenido en las células.
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 | Los bacilos de Döderlein del ácido láctico, existentes normalmente en la vagina. Estos viven de este azúcar y lo fermentan, convirtiéndolo en ácido láctico. La destrucción del epitelio vaginal en la mujer adulta se produce sólo mediante el bacilo de Döderlein, es decir, que la citólisis es un proceso bacteriano genuino durante el tiempo de la maduración sexual.
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 | El ácido láctico con un pH de aproximadamente 4, esto es un medio ácido relativo. Los bacilos de Döderlein sólo pueden existir en un medio aproximado de pH= 4 |
Estos cuatro factores hacen de la vagina un órgano protector. Si falla uno de ellos entonces se modifica el pH hacia el lado alcalino, produciéndose la emigración y el crecimiento ilimitado de los gérmenes. En este caso se originan no sólo colpitis y flujo, sino también una infección ascendente.
Mientras que se mantenga en la vagina el ácido láctico con un pH=4, no resultan peligrosos para la misma los gérmenes patógenos mencionados, incluso cuando perduren en la vagina, pues necesitan de un medio alcalino o poco ácido para su reproducción. Por lo tanto, podemos concluir diciendo que el ácido láctico (pH=4) es un desinfectante producido por la vagina.
¿Que es lo que altera o interrumpe la acción protectora de la vagina (pH=4)?
Fisiológicamente, en cada menstruación. La corriente secretora del útero es alcalina y neutraliza el ácido láctico protector. De esta forma disminuye durante algunos días la capacidad defensiva contra los gérmenes. Por ello, puede decirse que durante la regla, disminuye la capacidad defensiva de la mujer.
Patológicamente:
 | En caso de penetración masiva de gérmenes externos ya sea a través de la vulva o de los intestinos, o del insuficiente cierre de la vagina (por ejemplo, el prolapso, el descenso, el desgarro perineal mal curado), queda abierta la puerta a la penetración de los gérmenes de la vulva. |
 | En caso de penetración masiva de gérmenes de arriba, esto es inflamación purulenta de la mucosa del cérvix, cáncer destructor del cuello o del cuerpo uterino, endometritis, etc. |
 | En caso de hipersecreción del cérvix (secreción alcalina siempre). |
 | En los lavados vaginales, especialmente los que se emplean para la limpieza de la vagina, cuando son utilizadas soluciones jabonosas. También cuerpos extraños modifican el pH de la vagina, como son los pesarios y los pantis demasiados apretados. |
 | En caso de enfermedades agotadoras como la diabetes mellitus. También en el embarazo. |
 | En los trastornos hormonales. El ejemplo clásico es la colpitis senil, por insuficiencia de estrógenos. |
 | En el tratamiento con antibióticos, esteroides y anticonceptivos orales con un alto contenido de estrógenos, uso de antihistamínicos. Deficiencias de hierro, ácido fólico, Vit B12 o zinc. Una alimentación demasiado rica en carbohidratos. |
 | El estrés y depresión que debilitan en forma significativa el sistema inmunológico. |
Síntomas
La candidiasis vaginal es causada por un hongo o levadura que se localiza en la vagina y/o vulva llamada Cándida Albicans. La Cándida Albicans es patógena facultativa (amiga): la presencia de hongos aftosos en la vagina no significa enfermedad alguna, ellos están presentes en pequeñas cantidades en la boca, tracto digestivo, piel y vagina.
Sólo si mejoran las condiciones de vida para la Cándida Albicans en la vagina, es decir, cuando está alterado el pH normal, cuando el grado de acidez se ha desviado hacia el lado alcalino, se convierte el germen patógeno, y da lugar a una colpitis, al flujo espeso, caseoso, blanco amarillento que va acompañado generalmente de un fuerte prurito (picazón), ardor e inflamación.
El flujo puede ser escaso o por el contrario muy abundante. También hace que el orinar o el tener relaciones sexuales resulten muy dolorosas. En el periodo agudo la vagina está enrojecida y tumefacta.
Otros síntomas que frecuentemente acompañan una candidiasis son:
Cansancio, fatiga, migrañas, cefaleas, estreñimiento y/o diarreas, distensión abdominal, deseo de comer carbohidratos (dulces), depresión, mareo, dolor de articulaciones y músculos, insomnio, irritabilidad, infecciones crónicas, alergias, molestias oculares y de oídos, problemas de uñas, ahogo, afonía y picor anal.
Diagnóstico
La candidiasis no es de fácil diagnóstico. Es importante realizar un estudio minucioso y detallado del/la paciente (evaluación de síntomas, historial clínico, análisis de su dieta y ritmo de vida, etc.) para poder diagnosticar e instaurar un tratamiento personalizado y acertado.
Cada paciente presenta connotaciones especiales que se deben considerar al momento del tratamiento.
Generalmente la candidiasis se diagnostica por sus síntomas, apariencias, toma y estudio de exudado vaginal en fresco.
La mayoría de las cándidas se adhieren a la pared de la mucosa intestinal (intestino delgado), por lo cual es difícil que aparezcan en los coprocultivos, aunque es frecuente encontrar niveles elevados de arabinosa en presencia de candidiasis intestinal y vulvo-vaginal en orina.
La arabinosa es un azúcar de cinco carbonos con la función de aldehido llamado aldosa.
Se sospecha que el arabinol producido por las levaduras en el tracto gastrointestinal se absorbe en la circulación portal, y luego se convierte en arabinosa por medio del hígado.
El arabinol no se metaboliza endógenamente y se elimina por la orina. En consecuencia niveles altos de arabinosa en orina pueden ser un buen indicador de infecciones por candidas.
La cándida aumenta la permeabilidad intestinal produciendo arabitol y arabinosa. Cualquier otra sustancia que utilize el sistema Fenol-Sulfuro-Transferasa - tales como acetaminofeno, cítricos, chocolate, manzanas - también aumenta la permeabilidad de la pared intestinal. De allí la conveniencia que, en algunos casos haya que realizar un estudio de permeabilidad intestinal para determinar que es lo que está afectando.
Permeabilidad Intestinal
La permeabilidad intestinal aumentada o síndrome del instestino "agujereado" es una patología cuyo interés va en aumento, y se correlaciona entre otras, a intolerancias alimentarias, síndrome celíaco, colon irritable, enfermedad de Chron, eccema atópico, giardasis crónica, cándidiasis intestinal, enfermedades autoinmunes.
La permeabilidad intestinal es un factor importante a tener en cuenta en la patogenia de la espondilitis anquilosante y la artritis reumatoide.
Por otro lado, una permeabilidad intestinal disminuida, puede ser la causa de mala absorción y originar desnutrición, aún con una ingesta alimentaria normal en cantidad.
La permeabilidad intestinal puede verse afectada por varios factores como pueden ser: infecciones intestinales, deficiencia de IgA secretora, alimentos alergénicos, productos tóxicos, alcoholismo y medicamentos principalmente antiinflamtorios no eseroideos (AINEs).
Es conveniente resaltar que en los pacientes con artrítis, cuya patogenia pueda venir originada por una alteración de la permeabilidad intestinal, ésta se acentúa aún más, por la ácción de los AINEs que suelen preescribirse en esta enfermedad.
Efectos de la Permeabilidad Intestinal Acentuada
 | Entrada de alimentos mal digeridos (péptidos, proteínas, disacáridos, polisacáridos, lípidos). |
 | Masiva entrada de antígenos: alérgia alimentaria (IgE), intolerancia alimentaria (IgG), enfermedades inflamatorias y autoinmunes. |
 | Masiva entrada de toxinas: sobrecarga de la función hepática y fatiga debido al alto consumo de ATP. |
 | Masiva entrada de patógenos. |
Para evaluar la permeabilidad intestinal se utiliza una prueba de sobrecarga oral con manitol y lactulosa en una recogida de orina de seis horas.
Tratamiento
Si se trata de una candidiasis vaginal aguda con cualquier tratamiento fungicida de los ya muy conocidos cederá rápidamente pero si hablamos de una micosis vaginal crónica, refractaria a los tratamientos funguicidas conocidos, el cuadro de tratamiento cambia considerablemente, ya que sabemos muy bien lo difícil que es erradicarlas una vez instaladas.
No nos detendremos en el tratamiento funguicida convencional. Nuestra atención va dirigida al tratamiento de aquellas micosis, rebeldes, de años de duración y que tanto atormentan a las personas portadoras. El tratamiento debe englobar su eliminación y prevención.
El oxígeno-ozono terapia posee un alto poder fungicida, bactericida y germicida, dado su elevado potencial de oxidación (EO=2,07 V). Por lo tanto, su utilización en esta patología es muy valiosa.
La terapia va dirigida inicialmente a eliminar el hongo, posteriormente a restablecer el pH vaginal y finalmente a repoblar la flora vaginal e intestinal.
Prevención
 | Evitar las duchas vaginales. Esta práctica altera el ácido normal de la vagina produciendo a la larga inflamación. |
 | Es aconsejable no usar detergente perfumado, lejía o suavizante de la tela. |
 | Evitar la ropa demasiado apretada, pues restringe la circulación del aire. |
 | Es conveniente usar ropa interior de algodón. |
 | Se debe evitar el uso de desodorantes, jabones aromáticos o baños de burbujas vaginales. |
 | Evitar los azúcares, levaduras, trigo y lácteos. |
 | Evitar el consumo de alcohol, cafeína y nicotina. |
 | Injerir cantidades considerables de ajo. |
 | Injerir los Lactobacillus Acidophillus y los Bifidobacterium Bifidum. |
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